La Argentina

Filed under: Scrapbook | Tags: | noviembre 24th, 2010

La Argentina fue el nombre artístico de Antonia Mercé y Luque, célebre danzarina y coreógrafa hispano-argentina (Buenos Aires 4 de septiembre de 1890 — Bayona 18 de julio de 1936), caracterizada por establecer el neoclasicismo y el vanguardismo en la danza española. Hija de padres españoles, danzarines de profesión, devino a los 9 años en primera bailarina del Teatro Real de Madrid. También se destacó en la Ópera de Madrid, pero abandonó tales puestos a los 14 años, para dedicarse junto con su madre al estudio de las danzas populares y regionales españolas. Se destacó en el Moulin-Rouge y el Théâtre des Champs-Élysées, así como otros importantes sitios de París participando de una « espagnolade », que le abriría las puertas de la Ópera de París. También se interesó en la cultura del pueblo gitano cuyos estilos de danza le influyeron en gran medida. Conocida por ser una gran feminista y progresista heredó de Sergei Diaghilev la dirección de los Ballets espagnols en París. Falleció el 18 de julio de 1936 prácticamente exiliada en la ciudad vascofrancesa fronteriza de Bayona. Los periódicos de todo el mundo se hicieron eco de su deceso ya que es considerada la Pavlova del Flamenco. Su carisma, se ha hecho legendario e inspiró en 1977 a Kazuo Ōno un apasionado Homenaje a La Argentina.

(de la Wikipedia, la enciclopedia libre)


Aisha Kandisha

Filed under: Microrrealidades | Tags: | noviembre 23rd, 2010

Mi bisabuela Rosa, que había nacido en Ceuta, le contaba a mi abuelo, cuando él era niño, cuentos de Aisha Kandisha. Y a mi abuelo le daba miedo esa tan bella mujer con pezuñas de camello, que a veces también era una enorme araña y que se aparecía por las noches en los caminos oscuros. Pero esto no sucedía en Ceuta sino en Gibraltar, porque mi abuelo había nacido en Gibraltar y lo que más le gustaba era ver los desfiles del Royal Gibraltar Regiment, con sus cascos blancos y sus chaquetas rojas, en la plaza de Casemates.


Mari Trini y el caracol parlante

Filed under: Ficciones y microficciones | Tags: | noviembre 23rd, 2010

Mari Trini estaba en el balcón de su casa, regando sus macetas con rosas encendidas, claveles reventones y geranios, cuando descubrió que entre las hojas había un caracol. Se detuvo con la regadera en el aire. ¿Qué hacer? ¿Seguir regando?¿Sacar al caracol de la maceta? De pronto escucho la siguiente frase: “Me considero un ser inteligente y sensible”. ¡Jolines! Exclamó Mari Trini y miró al caracol, que estaba todo mojado. Increíblemente, era su voz. Entonces se dio cuenta de que no estaba frente a un caracol cualquier sino frente a un caracol parlante y corrió a contarle a Mari Cruz, su vecina. Mari Cruz, quedó tan impresionada que llamó a su amiga, la productora de ese programa de la televisión en el que muestran gente que tiene mascotas raras y Mari Trini fue invitada al programa. Llevo al caracol con la maceta de geranios y todo. El programa era en vivo, pero por más que le preguntaban cosas, el caracol no decía nada. No dijo nada en todo el programa. Mari Trini volvió a su casa mosqueada. El molusco la había hecho quedar en ridículo. Fastidiada, arrojó la maceta a las vías del metro. Ya se estaba yendo cuando escuchó: “La inteligencia habla, pero la sabiduría escucha”, un segundo antes de que el caracol fuera aplastado por el tren.


La Isla de Perejil del sur

Filed under: Ficciones y microficciones | Tags: | noviembre 22nd, 2010

En el sur del sur, hay una isla que es la más austral de todas las islas del mundo. Está en el medio del océano, rodeada por olas gigantes y barrida por feroces ráfagas de viento. Allí vive un soldado cuidando las fronteras argentinas. Es una isla tan pequeña que apenas si caben en ella el soldado y un faro. El soldado vive solo y el único contacto que tiene con otros seres humanos es cuando, cada 6 meses, un barco de la prefectura le trae sus víveres. Y este soldado cada día registra en su diario la misma anotación: “Hoy icé la bandera, tomé la temperatura del agua, conté los calamares de la bahía, le di de comer a las gaviotas, regué las margaritas, barrí los guijarros del camino y arrié la bandera”. Y aunque en esta isla todos los días transcurren iguales, el soldado se despierta cada mañana sobresaltado, pensando que puede que ese día tenga que escribir algo distinto: “Hoy he visto un feroz monstruo marino, con orejas de toro y cresta de gallo, que emergía amenazante de las aguas”. O quizás “Hoy la isla ha sido invadida por los enemigos de la patria”. O peor, “Hoy he visto emerger de las aguas un feroz monstruo marino enemigo de la patria”. Y esta, por supuesto, sería su última anotación.


Caramelos de violetas

Filed under: Scrapbook | Tags: | noviembre 21st, 2010

Hoy comienza este blog: Caramelos de violetas. Los caramelos de violetas son típicos de Madrid, aunque de un Madrid quizás anacrónico. El Madrid de La Violetera del cuplé, repartiendo ramitos de flores por la calle de Alcalá. Los caramelos de violetas no son exclusivos de Madrid. También son típicos, por ejemplo de la ciudad de Toulouse: les bonbons à la violette; violettes de Toulouse. Flores frescas en azúcar glaseada; una verdadera delicadeza. Pero esa es otra historia. Caramelos de violetas, este blog que empieza hoy, es un frasco y cada uno de los posts, un caramelo de violetas compuesto por apuntes sobre las cosas y sobre las palabra y por algunas reflexiones acerca de mi vida en Madrid.