El mundo y las palabras

Filed under: Scrapbook | Tags: | septiembre 13th, 2011


El efecto del opio se disipa lentamente y los amigos analizan el viejo pergamino chino.

– No podemos leer chino. ¿Qué haremos ahora? – verbaliza Coco con angustia.

Burbuja lo da vuelta y allí encuentra la traducción de una frase sabia: “Aquel que se ahoga en el océano no se preocupa por la lluvia”. También pueden leer la siguiente frase: “Buscad las perlas de la sabiduría” junto con unas nuevas coordenadas. Coco y Burbuja las ingresan en el Atlas Cósmico. De pronto, se encuentran caminando descalzos sobre tibia arena. Un agresivo sol cenital les impide abrir del todo los párpados. Todavía abrumados por la pesada somnolencia del narcótico, divisan un mar azul cruzado por encajes de espuma blanca. Comienzan a caminar hacia él pero de pronto, son arrastrados por un contundente remolino de agua.

Cada vez que en el archipiélago de Tuamatu una pescadora de perlas desciende hacia las profundidades del mar, recita primero una oración, un encantamiento y una invocación a los espíritus de las aguas para que la protejan contra los tiburones. Después, inspira y aspira repetidas veces y, una vez hiperventilada, se sumerge desnuda hasta las profundidades submarinas, sólo llevando consigo un grueso guante y una canasta de red.  Creyéndose empujados por el remolino, Burbuja y Coco descubren que, en realidad, son conducidos hacia el fondo por media docena de enfurecidas pescadoras de perlas empeñadas en terminar con ellos. Tras un húmedo forcejeo, Burbuja consigue zafarse y se apresta a ayudar a su amigo Coco. Cuando ambos llegan exhaustos a la superficie, Burbuja descubre que, inadvertidamente, se ha traído consigo la canasta de red de una de las pescadoras. En su interior, hay algunas ostras, un puñado de perlas negras y, también, un papel mojado, hecho una pelota.


Nubes

Filed under: Scrapbook | Tags: | septiembre 12th, 2011

Acostumbrado a nombrar, medir y cartografiar, el ser humano insiste en imponer categorías a todas las cosas. Por ejemplo, a las nubes. A comienzos del siglo XIX, los meteorólogos pensaban que estas eran demasiado cambiantes y efímeras como para poder ser clasificadas. Sin embargo, en 1802 Luke Howard, un químico, farmacéutico y meteorólogo amateur inglés, presentó en una reunión científica su ponencia “Sobre la modificación de las nubes”. Allí establecía formas recurrentes de nubes dándoles a cada una de ellas un nombre latino (al igual que había hecho Linneo con las plantas y los animales). Inquieto por la informidad y lo ilimitado de los espacios de las alturas, y por estas formaciones tan diferentes a las cosas que encontramos a nuestro alrededor, inamovibles y sólidas, se había dedicado durante años a observar el cielo desde la ventana de su laboratorio, realizando mediciones con su barómetro y su termómetro. Así, había llegado a la conclusión de que existían tres clases de nubes: Cumulus, Stratus y Cirrus. Además de nombrarlas, determinó que estas nubes, lejos de asociarse al azar, conformaban patrones combinatorios predecibles: los Cumulo-stratus, Cirro-cumulus y Cirro-stratus. El cielo, que hasta esos momentos se había presentado como un espacio informe e impreciso, estructuraba ahora su propio lenguaje.


¿A dónde estabas tú…?

Filed under: Microrrealidades | Tags: | septiembre 11th, 2011

Eran las 9,30 de la mañana, en Buenos Aires. A las 11 debía salir para el aeropuerto para tomar mi vuelo de Iberia hacia Madrid. Salí a hacer unas últimas compras. Al caminar por la calle –el movimiento en la ciudad recién comenzaba, los negocios recién estaban abriendo sus puertas-, escuchaba frases sueltas, algo de que había chocado un avión o se había caído un avión. Yo, a punto de embarcarme en uno, pensé que era mi imaginación fóbica y no presté demasiada atención. Cuando llegué a mi casa porteña y mientras esperaba el taxi, prendí la televisión. Una torre del World Trade Center acababa de caerse. La otra aun estaba en pie. Sonó el timbre. Era mi taxi. De camino al aeropuerto, escuchaba la radio del auto. Nadie sabía lo que estaba pasando. Puras especulaciones. Me embarqué sin saberlo. Me acuerdo que durante el vuelo cogí un diario El País (del día 11 de septiembre, claro). Los titulares hablaban del Escudo Antimisiles, la Guerra de las Galaxias y el presupuesto para el armamento norteamericano. El Secretario Rumsfeld quería ampliar y modernizar aun más su arsenal extendiéndolo “desde Canadá hasta Nueva Zelanda y de Europa a Asia” a fin de “hacer frente a los Estados tiranos”. En mayo de 2001 había emprendido una ofensiva diplomática para convencer a sus aliados de la OTAN de las virtudes del nuevo programa sin demasiado éxito y encontrando oposición de la mayoría de gobiernos extranjeros que veían en el proyecto un incentivo para una nueva carrera de armamentos. Fue recién en Barajas, al comprar el diario del día 12 de septiembre, que vi en la tapa lo que había sucedido con las torres. Bin Laden aparecía en la página veintipico. No era un nombre relevante en aquel entonces.


Autorretratos y autobiografías

Filed under: Scrapbook | Tags: | septiembre 10th, 2011

Francisco de Goya, Capricho 39

El retrato como género ha tenido siempre por objeto la glorificación del sujeto, su exaltación al rango de arquetipo. Porque ¿qué es un retrato sino un monumento, un epitafio, un ayuda-memorias? Retratos y biografías insisten en la temática del yo y del nombre propio. Tienen por objetivo dar un rostro y una voz. En el caso de los autorretratos, al igual que en el de las autobiografías, el sujeto se ve envuelto en una modalidad especular de conocimiento, en una búsqueda de la propia identidad. Pero una identidad nunca es dada, recibida o alcanzada y solo se consigue mediante un proceso fantasmático de identificación. Si tal como sostenía Regine Robin, podemos entender a la autobiografía como la imposible narración de uno mismo, el autorretrato es sin duda la imposible representación de uno mismo.


La Octava Canaria

Filed under: Ficciones y microficciones | Tags: | septiembre 8th, 2011

La isla de Jasconius se encuentra ubicada por los mares de las Canarias, en algún lugar entre la Gomera, El Hierro y La Palma. Se trata de una isla mágica que a veces aparece y a veces desaparece. La leyenda dice que los marineros del lugar en ocasiones logran ver sus montañas y en ocasiones no, y que cada vez que pretenden acercarse a ella, esta se desvanece. Parece ser que los romanos ya la conocían y la llamaban Aprositus, que significa isla “inalcanzable” o “inaccesible”. La isla es también llamada la Isla Ballena, debido a que algunos pensaban que tenía vida o que se trataba, en todo caso, del lomo de una gigantesca ballena llamada Jasconius. Esta hipótesis debe su existencia a la leyenda de San Brendan, un abad irlandés del siglo VI que navegaba por allí justo para la época de Pascuas. Al pasar junto a la isla, decidió desembarcar para festejar “en tierra firme” junto con su tripulación. Bajaron los víveres, armaron un campamento, hicieron una fogata y, entonces, la tierra empezó a moverse. Al sentir el fuego en su lomo, la ballena había despertado. Los navegantes corrieron hacia el barco y huyeron de allí tan rápido como pudieron. La misma historia de San Brendan aparece en su versión oriental en el Primer viaje de Simbad, el marino, en Las mil y una noches. Otros más pragmáticos explican su presencia diciendo que, en realidad, es un mero reflejo del Teide, un espejismo producido a partir de la niebla.


El Astronauta Caído

Filed under: Scrapbook | Tags: | septiembre 7th, 2011

El Astronauta caído es una escultura de aluminio que representa a un astronauta dentro de su traje espacial, y que constituye un homenaje a todos los astronautas y cosmonautas que murieron en el contexto de las exploraciones espaciales. La tripulación del Apolo XV la dejó en la Luna y allí permanece desde entonces, en el Monte Harley, situado en los Montes Apeninos lunares. La obra debía ser realizada en un material que soportara las temperaturas extremas del satélite y que fuera lo suficientemente liviano como para poder ser trasladado cómodamente por la tripulación del Apolo. Además, no debía connotar ningún género ni ningún grupo étnico en particular. El Astronauta Caído, colocada junto a una placa conmemorativa con los nombres de las víctimas, se constituye como la primera obra de arte en la Luna. (ver entradas 15-9 y 16-9)


La Cruzada de los niños

Filed under: Scrapbook | Tags: | septiembre 6th, 2011

Gustave Doré, La croisade des enfants (detalle)

La Cruzada de los niños es una exquisita narración breve escrita por el autor francés Marcel Schwob en 1896 y basada en el hecho histórico transcurrido en el año 1212, en el que un grupo de niños, liderados por otro niño que decía haber sido visitado por Jesucristo, atraviesa Europa rumbo al sur, con la intención de convertir pacíficamente a musulmanes al cristianismo. La historia termina bastante mal, ya que los niños son engañados, conminados a subir a un barco y, finalmente, vendidos todos como esclavos. El texto de Schwob se estructura en base a los testimonios de diferentes personas involucradas de diferentes maneras en esta Cruzada: un sacerdote goliardo, un leproso, el Papa Inocencio III, un niño que habla de parte de tres niños peregrinos, un clérigo, un mendigo, una pequeña niña llamada Allys y el Papa Gregorio IX.

La Cruzada de los niños es igualmente el título alternativo de la novela de sci-fi Matadero cinco, publicada en 1969 por Kurt Vonnegut. Ambientada en épocas de la Segunda Guerra Mundial, esta obra toca el tema de los viajes en el tiempo. En este caso, su segundo título hace referencia a la similitud que poseen las guerras contemporáneas con cruzadas de niños, debido a la corta edad de los soldados que creen ciega y fervientemente estar luchando por su país, cuando en realidad son mandados al frente a morir por los intereses de poderes corporativos globales.


De osos y madroños

Filed under: Scrapbook | Tags: | septiembre 5th, 2011

Hieronymus Bosch fue el pintor preferido de Felipe II. El rey fue su principal coleccionista y, además, tal como consta en las crónicas, murió recostado en su lecho mirando El Jardín de las Delicias. Las pinturas del Bosco, generalmente consideradas como precursoras del surrealismo, se caracterizan por su imaginería onírica y su profusión de referencias a la alquimia, la magia, los bestiarios medievales, los tesauros, etcétera. El Jardín de las Delicias (hoy en el Museo del Prado, a pocos metros de donde estoy escribiendo esto), es una obra particularmente cargada de simbolismos y es una de las obras más fascinantes y misteriosas de la historia del arte. El cuadro consiste en un tríptico que consta de una tabla central (conocida como “el Jardín de las Delicias propiamente dicho”) y dos laterales (el “Jardín del Edén” y “el Jardín del Infierno”), que están pintadas en sus dos lados y se pueden cerrar sobre la primera. La historia ha guardado constancia de que Felipe II llamaba a esta obra “la pintura del madroño”. ¿Del madroño?

Todos sabemos cómo es el escudo de Madrid: un oso apoyado en un madroño. Convertido en símbolo de la ciudad, incluso una paradigmática escultura del oso con su madroño vela por todos los madrileños desde su ubicación en la plaza de Sol. Algunos historiadores refieren que el escudo es así porque en el año 1211, el rey Alfonso VIII de Castilla, cuyas huestes ostentaban como enseña un oso prieto en campo de plata, preparó en Madrid una expedición contra la taifa de Murcia. Otras avanzadas militares madrileñas, en 1212 y 1217, llevaban igualmente por insignia a un oso. Otros historiadores han reparado en que no se trata de un oso sino de una osa y que esto es así debido a la alusión a la constelación de la Osa Mayor (o del Carro) porque Madrid estaba en épocas romanas en lo que se llama Carpetania y “Carpetum” en latín quiere decir, precisamente,” carro”. Otros dicen que sí hay una osa en referencia a la Osa Mayor pero no por la constelación del Carro sino por la fama que tuvo Madrid en astronomía debido a haber sido cuna del famoso astrónomo Maslama al-Mayriti. Con respecto al árbol que acompaña al oso, los historiadores indican que se trataría del símbolo del acuerdo de 1222, al que habrían llegado el concejo y la clerecía por la explotación y disfrute del monte y tierras de pasto en los alrededores de Madrid, motivo de constantes roces entre ambos. Pero, ¿por qué un madroño? Algunos estudiosos de la botánica han demostrado que en Madrid nunca hubo madroños. Al menos, no los hubo en abundancia. Otros dicen que, si bien no hubo madroños, sí había otro árbol llamado “lodón” que se le parecía mucho.

Volvamos ahora a El Jardín de las Delicias, y fijémonos cuidadosamente en su panel izquierdo, el Jardín del Edén. ¿Qué encontraremos? Pues sí, allí, entre un elefante y una jirafa y detrás de la “Fuente de la Vida” ¡está el díscolo oso colgado de su madroño!


El Día de los Pelirrojos

Filed under: Scrapbook | Tags: | septiembre 4th, 2011

Todos los años, a comienzos de septiembre, se celebra en la ciudad holandesa de Breda el “Día internacional de los pelirrojos” (en holandés, “Roodharigendag”).  Para la ocasión, se realiza un festival auspiciado por las autoridades locales que dura un fin de semana y que reúne a todas aquellas personas interesadas, a condición de ser pelirrojos naturales. El evento congrega a miles de personas de todas partes del mundo. Las actividades incluyen exposiciones de arte, lecturas, conferencias y performances que tienen por tema, precisamente, al pelo color rojo. La actividad central  consiste en una sesión de fotos en el parque Valkenberg, cerca del centro urbano de Breda.

 


La nave espacial de Jeff Bezos, co-fundador de Amazon.com, sufrió ayer daños generalizados mientras se realizaban pruebas de vuelo. El vocero de la firma Blue Origin, la cual desarrolló la nave y es también propiedad de Bezos, declino hacer comentarios. El episodio pone de relieve el peligro de este tipo de emprendimientos privados, teniendo en cuenta que ya ha habido problemas con anterioridad, como por ejemplo, el accidente con la nave desarrollada por la firma Virgin Galactic, propiedad de Richard Branson , que terminó matando a tres personas.

Algunos de los emprendimientos privados buscan llegar a Marte y colonizarlo. Otros simplemente pretenden constituirse como firmas de turismo cósmico, llevando de paseo a quien esté dispuesto a pagar un pasaje al espacio. Pero la avería de la nave de Bezos vuelven a plantear los siguientes interrogantes: ¿quién será el encargado de encontrarse con el rey de los marcianos? ¿O tendrán un presidente o Primer ministro?, ¿un General?, ¿un CEO? ¿Podrá un Ceo reunirse con el rey de los marcianos? ¿Tendrá el presidente (de los EEUU, Rusia, China, India, etc.) que reunirse con el CEO de una firma marciano? ¿Qué pasaría si se desarrollaran las naves piratas galácticas? Pero también hay otra pregunta flotando en el aire: ¿sería rentable un Amazon cósmico? ¿Qué tipo de textos comercializaría?


El viaje de Coco y Burbuja en busca de la Iluminación (4)

Filed under: Scrapbook | Tags: | septiembre 3rd, 2011

Burbuja y Coco ingresan en el Atlas las coordenadas del Valle de la niebla y parten en busca del Trébol dela Suerte Cruel.Pocos minutos después, se encuentran transportados a las agitadas y míseras calles de una ciudad que podría ser muy bien Shangai, a comienzos del siglo XX. Coolies que trotan hacia un lado y hacia el otro llevan sus rickshaws. Vendedores ambulantes, en los zaguanes de las casas, ofrecen jaulas con pájaros, faroles de papel y perfumadas sopas de vegetales que se cocinan en humeantes ollas.

-¡Allí!- exclama de pronto Coco, señalando hacia el noroeste con su lanza de caña. Un cartel pintado de verde sobre la desvencijada puerta de una casa dice “Valle dela Niebla”. La puerta se abre con un chirrido y los amigos entran.

“El Valle dela Niebla” resulta ser un sórdido fumadero de opio. Un humo letárgico y dulzón, cual espesa y narcótica niebla, envicia el aire. Las penumbras sólo son quebradas por las agonizantes y trémulas sombras que arrojan las mortecinas luces de los faroles de papel. La habitación es un fétido y descascarado cajón chorreado de gotas del oleajinoso combustible de las lámparas de opio y de dudosos coágulos verdosos. Burbuja y Coco se recuestan sobre unas alfombras de mimbre. A su lado, un hombre chino de mirada extática recita:

“Conocer al otro es sabiduría – Conocerse uno mismo es iluminación – Dominar al otro requiere de fuerza – Dominarse uno mismo requiere de agallas”

Alguien les alcanza una pipa compuesta por una larga caña de bambú, en cuyo extremo se encuentra un pequeño recipiente de barro cocido cubierto por enigmáticos ideogramas. Acercan la pipa a la lámpara de opio, que comienza a calentarse y a emanar vapores narcóticos. La presión sanguínea decrece, la respiración se vuelve pesada y lenta, las pupilas se contraen y comienza la náusea. Coco murmura algo pero Burbuja no puede oírlo. Si pudiera hacerlo, se daría cuenta de que está tartamudeando fragmentos de poemas de Coleridge y De Quincey. Antes de que los amigos se duerman por completo, el chino sabio dice algo en mandarín y les entrega un viejo pergamino escrito en chino.


Sueños de robot

Filed under: Scrapbook | Tags: | septiembre 3rd, 2011

En 1986, Isaac Asimov publica el cuento “Robot Dreams”. Se trata de un cuento corto de ciencia ficción que nos presenta a una doctora,la Dra. Calvin, que es jefa del área de “robot-psicología” en la institución US Robots. Al comienzo del texto, una empleada nueva le informa con alarma a la doctora que uno de sus robots (diseñado a partir de un nuevo y sofisticado diseño fractal), ha tenido un sueño. En el sueño, el robot se había visto a sí mismo como hombre y estaba rodeado de robots que trabajaban como esclavos. El robot gritaba: “¡Liberen a mi gente!” Enterada de esto,la Dra.Calvin toma inmediatamente la decisión de destruirlo.


Toros=tortura; ni arte ni cultura

Filed under: Scrapbook | Tags: | septiembre 2nd, 2011

Cayetana Fitz-James Stuart , la duquesa de Alba, ha diseñado un traje de torero para Cayetano Rivera Ordóñez. Este lo lucirá mañana en la tradicional corrida goyesca de Ronda. El traje se asemeja más que nunca a los que en su día pintó Goya. Por ejemplo, desaparece el corbatín para que en su pechera surjan unas sofisticadas chorreras. Rivera Ordóñez ha dicho que la ha elegido a ella para diseñar su traje “por la gran vinculación de la Casa de Alba con el pintor de Fuendetodos”. Rivera, el hijo de “Paquirri”, pertenece a una famosa familia de toreros y de diversos personajes de la farándula local. Su bisabuelo, Cayetano Ordóñez, conocido como “el Niño de la Palma”, inspiró, en 1926, al personaje del matador en la novela de Ernest Hemingway The Sun Also Rises. Su abuelo fue amigo personal tanto de Hemingway como de Orson Welles. “Dominguín”, novio  entre otras de Ava Garner, Rita Hayworth, Laureen Bacall y Lana Turner y marido de la actriz Lucía Bosé, fue su tío abuelo. Más allá de todo esto, el traje está muy chulo. Realmente sería fantástico que el hombre lo usara para ir de paseo y no para matar animales.


Revolución

Filed under: Scrapbook | Tags: | septiembre 1st, 2011

“La revolución no va de lo que tú crees. No va de lo que propician las agrupaciones a las que perteneces. No va de a quien votas. La verdadera revolución tiene que ver con lo que haces y con cómo vives cada día.”


Noches en la Muralla China

Filed under: Ficciones y microficciones | Tags: | agosto 31st, 2011

 

A veces, por las noches me subo al armario de mi cuarto. Allí arriba hay una puerta que me conduce directamente a la Muralla China. Claro que en la China es entonces de día y debo tener mucho cuidado para que no me descubran los guardias que habitan en las altas torres de piedra. Sus párpados han sido cortados para que su vigilancia sea ininterrumpida. A veces, cuando paso cerca de una de las torres, simulo ser un campesino más que avanza en fila llevando su ofrenda de pétalos de amapolas al Emperador. Pero, cuando hago esto, camino realmente temeroso de que los guardias me descubran: los campesinos están todos vestidos con casacas verdes y llevan sombreros cónicos de mimbre. Yo en cambio visto mi piyama y no tengo puesto ningún sombrero. (Del Libro del Fin del Mundo)

http://findelmundo.com.ar/belengache/ldfm.htm


La publicación Domingo, diario de un solo día, se vendió en los kioscos de París el 27 de noviembre de 1960. Se trataba de una pieza del artista plástico Yves Klein, en el marco del Festival de arte de vanguardia de París y se presentaba como una parodia del “diario del domingo”, la versión dominical del France Soir. Con esta obra, Klein buscaba declarar un período de 24 hs donde todo lo que sucediera en el mundo se enmarcaría dentro de un gran happening internacional. Borrando las fronteras entre arte y vida, la cotidianeidad de cada espectador-lector se vería inmersa en una pieza teatral de vanguardia. Domingo, diario de un solo día incluía la famosa foto de Klein Salto al vacío -montaje realizado a partir de una fotografía del artista saltando al vacío desde una ventana y siendo recibido debajo  por los compañeros de su escuela de judo, y de otra con la imagen de la calle vacía- y también un texto exponiendo sus ideas sobre el Teatro del vacío junto con la propuesta de varias piezas que adherían al formato de las Fluxus scores. Entre ellas, por ejemplo, Du Vertige au Prestige, en la que Klein aparecería en escena levitando. Estas performances, claro, dado su fuerte componente conceptual, tenían el objetivo de existir en la cabeza del espectador y no de ser realizadas efectivamente.


La gente de los espejos

Filed under: Scrapbook | Tags: | agosto 28th, 2011

Borges contaba que, en épocas del Emperador Amarillo, el mundo de los espejos y el mundo de los hombres no estaban incomunicados como ahora. Eran, además, muy diversos y, en el reflejo, no coincidían ni los seres, ni los colores, ni las formas. Ambos reinos, el especular y el “real”, vivían en paz. Se pasaba del uno al otro utilizando, precisamente, los espejos como puertas de acceso. Una noche, la gente del espejo invadió la tierra. Su fuerza era grande, pero al cabo de sangrientas batallas las artes mágicas del Emperador Amarillo prevalecieron. Este rechazó a los invasores y los encarceló en los espejos, cancelando sus pasajes hacia el mundo real e imponiéndoles la tarea de repetir sistemáticamente todos los actos de los hombres. Los privó de su fuerza y de su figura y los redujo a meros reflejos serviles. Un día, sin embargo, sacudirán ese letargo mágico y se liberarán.


Poetry is dead

Filed under: Poesía visual, poesía digital, poesía de medios | Tags: | agosto 27th, 2011


Impresiones africanas

Filed under: Scrapbook | Tags: | agosto 26th, 2011

La novela de Raymond Roussel, Nouvelles impressions d’Afrique, a pesar de su título, no se constituye como la continuación de Impressions d’Afrique. Roussel trabaja aquí partiendo de un complicado sistema de encastres de oraciones (una serie de paréntesis dentro de paréntesis). El texto posee 59 ilustraciones. Cuando Roussel se decidió a publicar el libro, notó que era demasiado corto (unas 40 páginas) como para ofrecerlo a una editorial, así que decidió incorporarle ilustraciones. Para ello, eligió a Henri-A. Zo un artista plástico a quien no conocía personalmente pero que tenía para él un interés particular dado que había ilustrado el libro Ramuntcho, de Pierre Loti, paradigmático autor de literatura de viajes. Se contactó con él a través de una agencia de detectives, por lo cual Zo jamás tomó contacto ni con Roussel ni con el texto de la novela. Simplemente recibió un sobre con unas escuetas instrucciones que le indicaban qué dibujar: “hombre de expresión angustiada, bien vestido, correcto perfil”, etcétera.

Salvador Dalí, quien tenía un ejemplar de Impressions d’Afrique junto a su cama al momento de morir (y cuyo método paranóico crítico guarda fuertes similitudes con los procedimientos rousselianos), señaló en varias oportunidades que la elección del ilustrador fue otro signo más del genio de Roussel, dado que, en el contexto de Nouvelles Impressions d’Afrique, los dibujos de Zo quedan completamente descontextualizados. Se vuelven inadecuados, absurdos y banalmente metafísicos.

Los viajes de Roussel, tanto en Impressions d’Afrique como en Nouvelles Impressions d’Afrique, se constituyen como viajes del lenguaje. Roussel mismo no había estado realmente en el África negra, si bien la referencia a los viajes africanos tan difundidos entre los escritores franceses, desde Rimbaud a Leiris, es indudable.