
PARTE PRIMERA: RECONSTRUYENDO LA BIBLIOTECA CÓSMICA DE POESÍA DEL GRAN KHAN
No hay nubes en la luna
Al menos, no las hay para nosotros, los poetas ex prisioneros de Kublai Khan. Tampoco para los campesinos lunares que han quedado mudos luego de la explosión de la bomba de silencio.
Curiosa, una revolución muda. Liderados por el comandante Aukan, los pálidos campesinos han iniciado su rebelión. Aunque la ciudad del Khan permanece protegida por una gruesa muralla, cada tanto nos llegan noticias de los graves enfrentamientos que se producen en los campos de corazones.
Víctimas de la realidad
La tinta de alas de mariposas azules es bastante más eficaz que la tinta hecha en la procesadora de corazones cuando se la utiliza en copias manuscritas. En esto, disiento con uno de los copistas, Dot Perinch. También discrepamos en cuanto al perihelio de Mercurio, a la inequidad paraláctica y a la precisión de las coordenadas selenográficas. Ya hemos discutido en varias ocasiones. Él atribuye mi estado de ánimo inestable a mi falta de corazón, lo cual, por supuesto, es completamente falso. ¿Porqué decidí entregarle mi corazón al robot a AI Halim? Quizás yo nunca termine de entenderlo. Lo que sí tengo claro es que muchos, quizás demasiados, leen sin entender y escriben sin pensar.
El desfile de los rinocerontes lunares
Cada día lunar (cada uno de los cuales dura 28 días terrestres), pasa una nueva caravana de rinocerontes lunares que migra hacia el Oriente. Para ello, deberá atravesar el lado oscuro. Se perderá cruzando el Terminador (frontera entre los lados luminoso y oscuro) y estos animales no volverán a ser vistos por ningún otro habitante del satélite. Nadie sabe adónde termina su largo viaje. Mientras permanecen en el lado luminoso, los campesinos usan a los rinocerontes lunares como animales de carga. Luego los dejan libres para que vuelvan junto a sus manadas. La ruta de los rinocerontes se encuentra a unos 35 kilómetros del cráter Kurchatov. Todos los trabajadores de la Biblioteca nos reunimos para verlos pasar. Cuando cruzan, podemos ver sus gruesas pieles cubiertas de polvo plateado.
De lejos, sé valiente; de cerca, práctico
Dot, fue uno de los primeros colonos lunares. Durante su estancia lunar, antes de terminar como copista en la biblioteca del Khan, se dedicaba a luchar por sus ideales. Fue héroe, mercenario y exiliado; arengó a las masas, hizo la revolución y traicionó a la patria. Me pregunto si no será hoy un espía trabajando para Julio Sánchez. Hasta la luna han llegado rumores de que el presidente de las Galaxias Ratonas escapó poco antes de la explosión de la bomba de poesía y que se encuentra asilado en el Cúmulo de Virgo. En todo caso, me he dado cuenta de Dot posee un chip implantado en su cabeza. Ya van varias madrugadas que lo sorprendo haciendo mind downloadings en el ordenador de su escritorio.
Lo que plantes en la tierra de la contemplación, lo cosecharás en el campo de la acción

¿Cómo fue que se le ocurrió al Khan cultivar los corazones de los poetas para obtener de ellos tinta roja? Cuando el botánico flamenco Carolus Clusius escribió el primer libro serio sobre cultivo de corazones, su popularidad aumentó de tal manera que la especie se convirtió en tema obligado de cuadros y festivales. Posiblemente fuera durante su reclusión en el Sextante 45 cuando Kublai Khan tomara contacto con esta práctica. Los jardineros del Sextante son conocidos por sus técnicas para aumentar el tamaño de estos frutos. Claro que en el Sextante, los corazones eran extraídos de los científicos muertos y luego sometidos al riego de agua de nubes descompuesta por electrólisis. En la Luna, en cambio, los corazones eran arrancados de los poetas terrestres y el agua de riego, traída por las naves cisterna que venían a través del puente interestelar de Eistein-Rosen. Porque en la Luna, claro, no hay nubes.
Morir es como dormir, sólo que distinto
Desde los campos de corazones nos llegan las noticias más inquietantes. Ayer, sin ir más lejos, un grupo de rebeldes irrumpieron en la Torre de emisión de frecuencias Gamma, episodio que dejó varios heridos. Básicamente, los sublevados usan tácticas de guerrilla y en lugar de un motín a gran escala, perpetran ataques sistemáticos sobre determinados terrenos fuera de la muralla. Es cierto que la mayoría de sus líderes han sido capturados y apresados. Mudos, famélicos y encorvados, su salud se encuentra demasiado resentida como para presentar batalla. Por otra parte, apoltronado como está en su poder celeste, Kublai Khan ya no es el que era: los eventos de las bombas de silencio y el virtual borramiento de su colosal biblioteca lo han convertido en un ser taciturno y melancólico. El poder está prácticamente en manos de sus feroces e inescrupulosos funcionarios.
Problemas hiperbólicos y soluciones mediocres
Los bibliotecarios siempre han sido bastante obsesivos en cuanto a los procedimientos de catalogación se refiere. Para ellos, esta actividad se presenta como casi ontologica. Los humanistas, en cambio, siempre han visto este acto como completamente irrelevante.
Lo cierto es que me espera un tortuoso desafío. La bomba de silencio ha tenido devastadores efectos. ¿Cómo catalogar todos estos volúmenes polvorientos con sus hojas en blanco, estos diskettes borrados, estas cintas magnetofónicas fuera de sus carretes, estas pilas y pilas de dvds suprimidos, deshechos? Eso, sin contar los cientos de miles de pliegos escritos por los poetas prisioneros con tinta roja hecha con la sangre de sus propios corazones. ¿Cómo empezar a poner orden en estas poesías hechas a fuerza de coerción, cautiverio y hastío?
Todo nos recuerda algo
He estado observando a Dot a través de las cámaras de vigilancia de la Biblioteca. Me ha costado varios días entender qué es lo que está haciendo. Finalmente lo he entendido: recibe mensajes en su mente y luego hace el download de los mismos en su máquina. Evidentemente, las tecnologías accesibles hoy no le permiten la decodificación directa. Así como las primeras máquinas de escribir impedían que los tipeadores tuvieran acceso visual a los textos que escribían, Dot debe primero hacer un download de los mensajes recibidos por la terminal en su cerebro para luego poder verlos en pantalla. ¿Quién le envía estos mensajes?
¿Qué significa exactamente ser un héroe?

En lugar de retornar a la Tierra, el comandante Aukan había decidido quedarse en el satélite terrestre y comenzar una revuelta entre los campesinos lunares. La revolución debía ser el punto de partida de todas las prácticas del grupo y debía manifestarse tanto en el proceso como en el resultado final de sus acciones. Aukan pretendía promover el espíritu de sedición a lo largo y ancho de la luna y concienciar sobre la urgente necesidad de liberar a la región del las ambiciones del imperialismo lingüístico a nivel galáctico.






