Nuestros sueños se han convertido en nuestros amos

30 de julio de 2014

Éste es el último contacto de Al Halim X9009, de la firma Kanazawa. Los enunciados del robot se reciben entrecortados, ciclóteos, esquizoides. Algunos son sumamente desalentadores: “Hemos perdido la Tierra. Hemos sido derrotados por nuestros propios sueños”. Algunos, desde la propia perspectiva del robot, son incluso triunfantes: “El dolor me ha hecho hombre. Finalmente, he aprendido a llorar.” Algunos no poseen el menor sentido: “Daisy, Daisy, give me your answer, do, I’m half crazy all for the love of you.” Y entre todas esas frases inconexas, las coordenadas de la resistencia terrestre: 40.385053, -3.713956.
Luego, el silencio. Al no ser capaz de actualizarse ni de operar dado que sus retro-compatibilidades han sido invalidadas, sus funciones se han anulado definitivamente. AI Halim, el robot perspicaz  e indagador, ha muerto. Pero mi corazón sigue palpitando en su interior.

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