Kim de la India y sus juegos de memoria

Filed under: Scrapbook | Tags: | noviembre 2nd, 2013
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Una de las novelas que marcaron mi infancia fue Kim de la India, de Rudyard Kipling (1901). Kim es un huérfano, hijo de un soldado ingles y una madre pobre de raza blanca quien, durante el período de la India colonial, sobrevive mendigando en las calles de Lahore. Allí hace amistad con un anciano lama tibetano que busca del legendario Río de la Flecha y se convierte en su discípulo. Parten juntos hacia las montañas, en el marco político del Gran Juego, conflicto entre el Imperio Ruso y el Imperio Británico. Eventualmente, el niño es reclutado por los británicos como agente secreto para espiar a los rusos y se le encarga llevar un mensaje al comandante británico en Ambala. El lama finalmente encuentra el Río de la Flecha y logra la Iluminación y Kim debe decidir si seguir siendo espía o elegir el camino espiritual. Finalmente, elige esto último.
Parte del entrenamiento como espía del niño consistía en desarrollar su memoria visual. Su instructor, Mr. Lurgan, quien como tapadera de su actividad entrenando espías poseía una joyería en el centro de Simla, le proponía diferentes ejercicios. Por ejemplo, arrojaba un puñado de piedras preciosas en una bandeja. Kim debía observarlas y luego, cuando Lurgan Sahib las hubiera cubierto, el niño debía enumerar las joyas y describir cada una de ellas. Otro ejercicio consistía en caminar por una calle y luego recordar una por una a las personas que visto. Yo, por supuesto, además de leer la novela, realizaba por mi parte estos ejercicios de memoria y jugaba a ser Kim.


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